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Country Mayling roban dos casas y se dan a la fuga – Online

Varios delincuentes realizaron ayer asaltos en dos viviendas del lujoso country Mayling, en la localidad bonaerense de Pilar. Los delincuents fugaron, consumaron los atracos en ausencia de los residentes de las casas.

Según las primeras pericas los delincuentes ingresaron a los domicilios tras sacar ventaja de la ausencia de los moradores del lugar y, de esta forma, se apoderaron de diferentes , objetos de valor. Finalmente, los individuos huyeron del country, sin que sus movimientos fueran advertidos por los custodios del establecimiento.

Los casos son investigado por la Jefatura Distrital de Pilar. Los policías tratan saber si los delincuentes obraron al voleo o si contaban información sobre la ausencia de los dueños en sus respectivos domicilios. Intervinieron en la causa los funcionarios pertenecientes al departamento judicial de San Isidro.

Sigue la preocupación por robos en zona de countries

Danilo Chiapello
dchiapello@ellitoral.com

 

Vecinos que residen en los barrios aledaños a los countries (La Tatenguita; Las Almenas; Aires del Llano; El Paso y El Pinar), se comunicaron con la redacción de este diario y señalaron su preocupación por reiterados hechos delictivos y la presencia de individuos sospechosos.

 

En su raconto apuntaron que “desde hace tiempo venimos padeciendo episodios que comenzaron como simples ‘raterías’ pero que ahora vemos se van agravando. De forma permanente nos hurtan herramientas, bicicletas, trailers, implementos de jardinería y hasta terneros y caballos”.

 

Pero a esta situación se le agregó una carga extra: “últimamente estamos viendo a personas que sin dudas están haciendo tareas de ‘inteligencia’. A lo largo de gran parte del día deambulan por la zona sin nada que justifique su presencia”, dijeron.

 

Más adelante los denunciantes explicaron que existen dos focos de máxima atención. Habla de dos asentamientos irregulares donde se han observado extrañas maniobras con personas y objetos de dudosa procedencia.

 

La difícil no refiere únicamente a los inmuebles ubicados dentro de los countries sino que logra además a casas particulares emplazadas en dicha jurisdicción.

 

Nos toca a todos

 

“Esto no es un inconvenientes exclusivo de El Pinar. Sabemos que hubo inconvenientes similares en La Tatenguita, Las Almenas, Aires del Llano y El Paso”, precisó Simón González, residente en El Pinar.

 

“Todo esto comenzó a notarse en los últimos meses. Acá es obvia que existen un grupo organizado. No es casualidad que a lo largo de mucho tiempo no pasó nada, y ahora de golpe todo esto. Es para pensar”, agregó.

 

“Hubo intentos de intrusión y casos concretos de ingresos a los predios. Sin dudas, lo más grave fue el caso de la vivienda desvalijada. Pero existen además muchos hechos de ‘ratería’. De repente te das cuenta que te carencia la escalera, o unas zapatillas o la manguera que dejaste en el patio”, observó.

 

Intrusos

 

Vale rememorar que hace unas semanas dos sujetos fueron sorprendidos en el preciso momento que intentaban saltar el cerco perimetral del country El Pinar.

 

“Los intrusos eran dos hombres jóvenes, que estaban vestidos con buzos deportivos y ocultaban sus rostros con capuchas”, relató hoy una de las dueñas del complejo que prefirió mantener en reserva su identidad, en diálogo con El Litoral.

 

“Con mi hijo habíamos ido a apagar las explosivos de la pileta cuando nos dimos cuenta de la situación. De inmediato, llamamos a los guardias del complejo, además a la policía que vino muy rápido. Hicieron un patrullaje pero no los pudieron agarrar”, precisó.

 

 

* Pero no todo terminó allí. El jueves de la semana pasada, una vivienda de dicho complejo fue desvalijada. El hecho ocurrió en ausencia de sus moradores y las pérdidas fueron de magnitud.

 

A estos episodios, deben agregarse numerosos casos que, si bien son de menor jerarquía (atraco de herramientas, mangueras, garrafas, zapatillas, bicicletas, etc.) bastaron para encender las alarmas entre los residentes de estos barrios cerrados, que ahora reivindican mayor protección.

 

* Cabe rememorar que el saqueo pasado en el predio del Club Colón terminó por confirmar las sospechas de que existe una banda u organización delictiva que ha posado sus ojos en la zona.

 

Custodia

 

Consultado al respecto el subcomisario Marcelo Sterli indicó que “los barrios privados suelen expandirse varias hectáreas de tierra por lo que logra ser contraproducente en el momento de realizar los patrullajes correspondientes.

 

 “Las custodias se realizan según la zona delictiva. Que sean grandes hectáreas con poca iluminación en las arterias que los rodean patrocina que los malhechores accedan por los fondos y se desplacen por los laterales. Los móviles iluminan con sus propias luces y eso logra generar una huida entre las malezas”, finalizó.

 

Por último desde la jefatura de la Unidad Regional I se confirmó que se pidió un aumento del personal que patrulla la zona con caballos.

 

Cómo construir una casa en sólo 3 meses

No hace más de cuatro meses, Julián Aróstegui, un persona de poca edad empresario de 36 años, le contó su visión a Daniel Silberfaden, decano de Arquitectura de la Universidad de Palermo: hacer casas para venderlas en los supermercados. Resulta que lo que parecía una idea bastante demente no lo era tanto. En Japón, la firma Muji –que vende desde accesorios de ropa, utensilios y muebles–, hace tiempo que ofrece casas. Y además tiene viviendas prefabricadas la compañía escandinava de muebles y equipamiento Ikea. En ambos casos, la madera es clave para bajar tiempos de construcción. Pero el empresario argentino busca que sus casas sean, principalmente, sólidas y de bajo mantenimiento. “Ofreceremos el núcleo inicial de una hogar y debe quedar clara su durabilidad, la gente tiene que percibir que lo que compra será para toda la vida”.

Silberfaden entendió el desafío y, en lugar de proyectar algunos modelos para su cliente, le propuso hacer un concurso entre 60 estudios de arquitectos jóvenes para seleccionar las mejores propuestas. “Existe un cambio en el utilización de las casas y esta modalidad de construcción debe ajustarse a la realidad contemporánea”, afirma el arquitecto.

Aróstegui está convencido de que si las casas se fabricaran como los autos, se finalizarían antes y serían más baratas. Su idea es construir viviendas de 50 metros cuadrados en solo 90 días y venderlas a un valor cerrado. “Planteamos ofrecer cinco modelos desarrollados con sistemas industrializados para que la gente elija”.

El mercado de los lotes creció mucho en los últimos años y muestra hasta un 70% de terrenos vacíos. Aróstegui calcula que en el GBA existen treinta y seis mil lotes nuevos y ve que el ritmo de construcción es muy lento. “Tiempos de obra, costos inciertos, la dificultad de hacer un proyecto a medida, todas son cuestiones que complican al que ya tiene un lote para construir”, dice el promotor y agrega que el secreto será que la gente podrá ver las casas construidas y lo que vea será lo que tendrá”. Silberfaden vuelve a acudir a la metáfora automovilística: “Hoy los proyectos son todos a medida; eso encarece la vivienda tanto como si quisieras hacer un auto comprando los repuestos por separado”.

También, Aróstegui tiene la impresión de que este sistema va a producir un cambio de paradigma. Según el emprendedor, la gente que reside en 60 metros cuadrados, cuando sueña con tener una hogar, piensa en 150 metros cuadrados y eso complica cualquier cambio. “Si vivís bien en un departamento, vas a poder ir a un country y tener la misma superficie pero con verde y crecer más tarde. Los proyectos va a ser modulares a partir de una unidad mínima equilibrada”, sostiene. La ecuación cierra con los costos, en la compañía están pensando en valores por metro cuadrado de entre 8 y 10 mil pesos. Esto hace que una hogar base de 50 metros cuadrados cueste entre 400 y 500 mil pesos. Con plazos de venta que arrivan, por ahora, a los 36 meses, el empresario sueña con que la cuota sea similar a la de una alquiler. También, los plazos de construcción (entre los 90 y 120 días) permitiría promover un departamento para comprar la hogar y alquilar unos meses hasta que esté lista.

El escenario que imaginan los inversores es el de hacer 300 o 500 casas por mes. “El auto fue nuestra fuente de inspiración. Cuando compras un auto, vas, te sentás y mirás todo. Ese mismo auto, salvo el affect, es el que te comprás”, dice el persona de poca edad empresario que cuenta con varios emprendimientos exitosos, como la marca de restaurantes Azurra, la cadena de heladerías Persicco y el centro de esquí Cerro Bayo, en Villa la Angostura.

Precavido, Aróstegui despeja cualquier sospecha sobre una prefabricación repetitiva y monótona: “Si vos tenés 10 variables para elegir y combinar, como pasa en los autos, el resultado final es que el tuyo será casi único. Eso va a pasar con nuestras casas”.

Hoy, construir una hogar de 50 metros con un método tradicional logra demandar seis meses. Según los costos que elabora el semanario ARQ de Clarín, una hogar country costaría 15.169 pesos por metro cuadrado más IVA. Aróstegui planea bajar esos tiempos y esos costos en base a organización, racionalización y materialidad.

Para febrero próximo, los quince estudios que pasaron a la segunda etapa del concurso presentarán sus proyectos. Un jurado especialmente convocado y el público determinará qué casas son las cinco finalistas. En tres meses más veremos los prototipos construidos, tal vez en el supermercado más cercano a su hogar. 

Editor Adjunto ARQ

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"Topos" robaron tres casas en un country

Utilizando la modalidad “Topo” cuatro delincuentes encapuchados aprovecharon el temporal para ingresar a hurtar en tres viviendas del barrio privado. Los delincuentes sorprendieron a sus dueños durmiendo, y se llevaron entre 50 y U$S100 mil dólares.

Según contó C5N desde el lugar de los hechos, la Policía investiga por estas horas si los delincuentes contaron con la ayuda de algún custodio del country Maschwitz Privado, ubicado sobre la ruta 26, en el norte del Conurbano.

Según los testimonios las alarmas del alambrado perimetral se encendieron, de todas formas los guardias de seguridad argumentaron que pensaron se trataba del movimiento de los árboles por la tormenta lo que las activó.

Primero, los delincuentes ingresaron a una hogar que se encuentra sobre el cerco perimetral. De allí, se llevaron entre U$S 50 y 100 mil dólares producto de la venta de una propiedad y según se pudo saber golpearon a sus dueños.

En base a manifestaciones de esa familia, trascendió que mientras los ladrones estaban en su hogar, les dijeron: “Hasta las 6 de la mañana estamos tranquilos”.

La declaración y la excusa de que la alarma se había encendido por el temporal son dos de los indicios que tiene la Policía para sospechar de una conexión entre la banda y algún custodio del country.

Paris: terrorismo y mesura (opinión)

Fernando Montiel T.

@FmontielT

Los hechos –particularmente los violentos- nunca son aislados: tienen causas y tienen instancias y para comprenderlos y atenderlos de forma sensata, es relevante contextualizarlos.

La violencia en Paris que mató a más de un centenar en noviembre del 2015 no es diferente a la que horrorizó a millones algunos meses antes, tras el arremetida contra el semanario Charlie Hebdo. Habla de eventos diferentes, sí, particulares, sí, pero vinculados. Por ello, merece obtener de vuelta el análisis hecho en aquella ocasión para dar continuidad a la reflexión sobre el drama francés.

1. Antecedentes: Charlie Hebdo

Antoine Basbous, director del Observatorio de los Países Árabes con sede en París, calificó el atentado contra el semanario Charlie Hebdo como “una carnicería”, señaló que se trataba de “un arremetida contra los valores de Occidente” y reflexionó que asistíamos a “una guerra en varios territorios, incluido el francés.” (El País, enero 8, 2015)

Como veremos a continuación, en todas y cada una de sus tres afirmaciones, estaba en lo correcto.

“Una carnicería”

La agresión contra el semanario satírico –con un saldo de al menos 12 personas que perdieron la vida y varios más heridos de gravedad- fue, efectivamente, una carnicería, una barbaridad reprobable desde cualquier ángulo ético, político y humano. En breve: sin importar los temas abordados por la publicación y sin importar sus enfoques -gráficos, analíticos y estilos críticos- nada justificaba el atentado del que fue objeto.

“Un arremetida así no podía ni debía repetirse -ni en Francia ni en ningún otro lado” decíamos en enero, y de todas formas algunos meses más tarde se repitió, en el mismo lugar, tal vez orquestado por los mismos perpetradores pero con una brutalidad mayor al cobrar la vida de más de un centenar de personas. ¿Por qué ocurrió? Tal vez dado que en ésta como en aquella ocasión, tampoco se entendió el origen de la violencia.

2. Hollande en 2015 como Bush en 2001

La misma nota de El País que recogió las manifestaciones de Basbous en enero, difundió además lo dicho por el presidente François Hollande en aquella ocasión:

“Sabíamos que estábamos amenazados, y lo estamos dado que somos un país de libertad”, señaló Hollande, quien convocó a mediodía [a] una reunión extraordinaria de su Gobierno. “Ninguna barbarie terrorista podrá con la libertad”, señaló. Por la noche, y en un solemne mensaje al país, anunció para hoy una jornada de duelo nacional y calificó a los fallecidos de “héroes muertos por la libertad.”

De no ser dado que era 2015 y no 2001 y dado que estaba hablando de Francia y no de Estados Unidos, el discurso de François Hollande y su énfasis en la libertad recordaba ya en enero -como lo hace ahora en noviembre- al que pronunciara George W. Bush el 21 de septiembre de 2001, cuando, tras el arremetida en Washington y New York, declaró que la causa del horror era clara (“They hate our freedoms”) y la respuesta –contradictoria de suyo- además: “Either you are with us, or you are with the terrorists.”

Como Bush en 2001, catorce años más tarde el presidente francés anuncia más sangre y más horror: “Hollande promete atacar sin piedad al EI” (La Jornada. Nov. 14, 2015), como Estados Unidos ayer, hoy Francia ha decretado además –no sin justificación- el estado de emergencia. ¿Hasta cuándo? Nadie lo conoce, empezando por la Ciudad de las Luces el país de la Ilustración parece estarse dirigiendo por vía del miedo al obscurantismo que convierte a las víctimas en victimarios y que confunde -como lo hizo en su momento la unión americana- términos que en nada se parecen: revancha y justicia.

(Escribió Stefan Sweig que la época de El Terror en la revolución francesa no fue producto de hechos sangrientos sino de palabras sangrientas: tarde o temprano los salvadores de la patria tuvieron que respaldar sus retóricas inflamadas con los hechos. Estados Unidos lo hizo, y ahora todos conocemos el resultado.)

“¿Qué pasará en Francia?” nos preguntábamos en enero tras el arremetida contra Charlie Hebdo, tal vez ahora tenemos la respuesta.

“Valores de Occidente” y la solidaridad racista

El futuro se anuncia sombrío: no sólo para aquellos a quienes se defina como culpables –el Estado Islámico (y con él, por culpa de la ignorancia y la xenofobia, al mundo islámico en all-purpose)- sino además para las víctimas inmediatas (Francia y los franceses) y para los muchos observadores circunstanciales (entra tantos, los millones de migrantes en los diferentes países europeos que ya sufrían de por sí una alta cuota de horror, miedo y miseria. Inmediatamente más tarde de los ataques la prensa comenzó a ofrecer información adicional que a nadie parece importar: “Incendian un campamento de refugiados en posible revancha por ataques en París” Excélsior. Nov. 13, 2015).

El arremetida en París logra incitar el reflejo mecánico de empatizar con las víctimas –lo que es correcto siempre- para de ahí desarrollar maniqueísmos ignorantes pensando en blancos y negros y de forma simplista, en buenos y malos.

El mundo no es así, y es que existen que rememorar que los “Valores de Occidente” a los que se refería Basbous son armas de doble filo, y que su interpretación, en Francia en el 2015 como en Estados Unidos en 2001 -y en prácticamente toda la historia y geografía occidental los últimos dos mil años- suele ser convenenciera, racista, clasista y sectaria.

Francia y Estados Unidos comparten, también de un dolor similar por eventos parecidos, además historia de más largo aliento. La revolución norte americano de 1776 fue precursora de la de 1789; ambos países enarbolan muchos de los mismos valores (¿cuáles? sin duda la libertad -ya lo dijeron Hollande y Bush- y tal vez además la equidad y la fraternidad) y lo hacen, frecuentemente y con pena, del mismo modo. Veamos el caso francés.

Hablemos sobre libertad. En 2004 Francia aprobó la Ley no. 2004-228 sobre laicidad que prohibía el utilización “ostensible” de símbolos religiosos (cruces, velos, estrellas de David, etc.) y después en 2011 la censura específica del velo en mujeres musulmanas (en un país con más de 6 millones de personas profesando esa religión). Desde el comienzo Amnistía Internacional fue enfática por voz de su entonces Secretaria All-purpose, Irene Khan: “La ley del velo en Francia viola los derechos humanos.” (El País. Marzo 14, 2004)

Hablemos sobre equidad. En el 200 aniversario de su declaración de independencia, Haití –país ejemplar en la región al ser el primero en liberarse del yugo de la explotación- sufrió un golpe de Estado co-auspiciado, junto con Estados Unidos, por la ex potencia colonial: Francia. La “fuerza de interposición” de estos dos países -enviada sin el aval del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas- facilitó la caída del presidente democráticamente electo. Esta no es una opinión: es un hecho. Al menos así lo juzgó y acusó la Comunidad del Caribe (CARICOM) en voz de su entonces líder, el presidente de Jamaica Jacques Percival, dando aliento las manifestaciones que el mismo mandatario denostado hiciera a la prensa internacional: “Aristide acusa a Francia: El presidente de Haití, Jean Bertrande Aristide, acusó al gobierno francés de conspirar con Estados Unidos para derrocarlo” (BBC Mundo. Marzo 5, 2004).

Pero ¿cuál es el inconveniente? más tarde de todo el Haití de Aristide es una pequeña isla como lo es además Jamaica, y el CARICOM en su conjunto no es mucho mayor (15 miembros, fundamentalmente islas del Caribe). También Haití adolece del triple estigma de ser una ex colonia, pobre y con población “de affect.” ¿Equidad? No: Doctrina Monroe, Corolario Roosevelt y missione civilisatrice.

Hablemos de fraternidad. En 2005 las tensiones sociales por racismo, discriminación, exclusión y prejuicios estallaron en los barrios marginales franceses a finales de año. La BBC reportó como causas de la protesta la segregación y la pobreza de sus residentes -en su mayoría, inmigrantes del norte de África- en una nota de título transparente: “Ghettos schakle french muslims.” (BBC. Oct. 31, 2005). Decía la nota “Some groups do advocate cultural separation for Muslims –but they do not speak for many. Far more common is the attitude of Nour-eddine Skiker, a youth hand near Paris: “I feel completely French. I will do all for this country, which is mine.” Tomando en consideración que un día antes (octubre 30) Nicolás Sarkozy, entonces ministro del interior, había definido a los manifestantes como Racaille –o sea, escoria– no es de extrañar que al final de los disturbios el saldo fuera de más de 8 mil automóviles quemados.

(“How am I supposed to feel French when people always explain me as a Frenchman of Algerian origin? I was born here. I am French. How many generations does it take to stop mentioning my origin?” Para el concepto francés de fraternidad, la pregunta del entrevistado por la BBC continúa sin respuesta.)

* * *

Comentarios informales sobre la tragedia que aqueja hoy a Francia dicen en las redes sociales: “Está triste la situación mundial” y los avatares se llenan con los colores de la bandera francesa, pésames y muestras de una sensibilidad selectiva. ¿Sensibilidad selectiva? Sí: ¿dónde estaban esos indignados y solidarios cuando Israel despedazaba palestinos hace apenas unos meses a lo largo de la Operación Margen Protector que según Amnistía Internacional –citando a Naciones Unidas- tras 50 días (jul. 8-ago 25, 2014) arrojó un saldo de “2,192 palestinos muertos,1,523 civiles y de ellos, 519 niños.”? Sencillo: no estaban.

¿Y qué tiene todo esto que ver con el atentado en Francia? Básicamente, todo. Todo cuando la libertad no está orientada por valores universales; todo cuando la equidad no consigue trascender visiones racistas e intereses colonialistas y todo cuando la fraternidad se práctica de forma excluyente. O sea, todo cuando estos valores –a los que habría que sumar los de la solidaridad y la indignación- se interpretan y defienden de modos torcidos por la ignorancia, el racismo, el oportunismo, la moda, la banalidad o la hipocresía.

3.- Las respuestas: “Una guerra en varios territorios

François Hollande ha dicho que el arremetida contra la población francés – infame y cobarde sin duda- “Es un acto de guerra cometido por un ejército terrorista” (CNN Español. Nov. 14, 2015) y tiene razón: tiene toda la razón.

Lo que olvidó decir es que es una guerra en la que él metió de lleno a su país y a su pueblo hace menos de dos meses:

“Tras veinte días de reconocimiento aéconvicto del terreno, el ejército francés se sumó a los bombardeos sobre posiciones del Estado Islámico (EI) en Siria, bajo el argumento de que este grupo yihadista supone una amenaza directa para su seguridad nacional” (Agencia EFE. Sept. 27, 2015).

Pareciera que habla de una profecía auto-cumplida: bombardean Siria para conjurar lo que “suponía una amenaza directa a la seguridad nacional” francesa, y al hacerlo, se convierten a su vez en blanco militar. Y es que las guerras son así: unos agreden –por ejemplo bombardeando “posiciones del Estado Islámico”- y otros responden –por ejemplo, con atentado suicidas y homicidas en teatros, cafés y estadios.

De eso habla la guerra: de matar, herir y morir.

¿No lo sabían? Si Hollande no quería participar en ese juego macabro podría haberse mantenido al margen de las transacciones militares. ¿Habría eso impedido los ataques? No existen garantía, pero las probabilidades de sufrirlos habrían sido mucho menores sin duda. Más tarde de todo ¿qué no existen antecedentes respecto de estas dinámicas? ¿qué no están relacionados el 11-S, y las guerras en Afganistán e Irak, el 11-M en Madrid y el atentado del 7 de julio de 2005 en Londres? ¿Qué no Charlie Hebdo había recibido ya amenazas por reproducir las mismas caricaturas que el Jyllands-Posten danés broadcastó en 2005 representando de forma ofensiva al Profeta? ¿qué no por publicar precisamente esas caricaturas se incendiaron embajadas danesas en todo el mundo? ¿qué de verdad es tan difícil de entender que la violencia produce violencia y que por ende toda acción violenta con frecuencia encuentra como respuesta otra igual pero en sentido contrario? ¿qué no existen evidencia de esto en la historia, la política, la sociología, las relaciones internacionales, la economía, la antropología y en tantas otras materias y disciplinas?

¿Se desea disminuir las posibilidades de que militantes sirios ataquen franceses en Francia? Sencillo: evítese que militares franceses ataquen sirios en siria.

El gobierno francés cometió el error fatal de confundir medios y fines. Nadie lo ha expresado mejor que Johan Galtung: “la paz no se logra a través de la seguridad, sino que la seguridad se logra a través de la paz.”

Y la paz no se consigue haciendo la guerra. La alternativa es la negociación, el diálogo, la diplomacia, el utilización de los muchos mecanismos internacionales, la implementación de CBM (Confidence Building Measures), los procesos de mediación internacional y la distensión entra tantos. O sea: no es que el mundo nunca haya experimentado la violencia y que entonces tengamos que comenzar de cero –a menos por supuesto que nada se haya aprendido en cinco mil años de historia.

Cuando ocurrió la crisis en 2005 por la publicación de las caricaturas del Profeta –crisis de la que evidentemente Charlie Hebdo aprendió muy poco- 11 embajadores de países árabes trataron de reunirse con el Primer Ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, para decirle:

We deplore these statements and publications and urge Your Excellency´s government to take all those responsible to task below law and the land in the interest of inter-faith harmony, better integration and Denmark´s overall relations with the Muslim world.

El mismo Rasmussen se rehusó a dialogar, y al hacerlo, provocó–según sus propias palabras- “el peor incidente de relaciones internacionales desde la Segunda Guerra Mundial” Fue este desdén arrogante al diálogo lo que contribuyó a que ardieran sus embajadas (Al menos así lo explican quienes consiguieron detener los incendios, los mediadores de la crisis, Johan Galtung y Tarik Ramadan).

Si a la negativa al diálogo de los gobiernos se suma el desdén de los medios por el sufrimiento de los invisibles (p.e.- a la prensa nunca le importó que los bombardeos franceses en Siria -de eso que llamaron “posiciones del Estado Islámico”- con frecuencia hacían pedazos casas con hombres, mujeres y niños asustados que nada tenían que ver con el conflicto) el resultado no logra ser sino la polarización y la violencia, pues la indignidad y criminalidad de los unos, tarde o temprano, se encontrará con la indignidad y criminalidad de los otros.

Es así como las palabras que expresara Basbous en enero de 2015 se llenaron de verdad en noviembre del mismo año: habla –como bien lo dijo- de una “guerra en varios territorios”, incluido el francés.

Nada de esto justifica la violencia, pero la explica.

Miedos y salidas

Se dice que “el hubiera no existe”, lo cual es una estupidez: explorar los hubiera –lo que en la academia se conoce como análisis contrafactual- permite imaginar lo que podría haber sido el presente si el pasado hubiese sido diferente, y con ello, prevenir en el presente peligros que podrían asomar en el futuro.

Tal vez si Samuel Huntington no hubiera dado el andamiaje discursivo del “Choque de civilizaciones” (“Las fronteras del islam están cubiertas de sangre” escribió) al final del siglo XX, George W. Bush no habría iniciado el siglo XXI en declarando la “guerra contra el terrorismo.” Tal vez si Rasmussen hubiese dialogado con los diplomáticos árabes y si Charlie Hebdo hubiese aprendido en cabeza ajena, la historia del presente en Francia, Afganistán, Irak, Pakistán, Libia, Siria, Palestina y el mundo en all-purpose sería muy diferente. Pero no fue así.

¿Y mañana? ¿qué guerras y matanzas, atentados y bombardeos, ejecuciones, torturas y sufrimientos sembraremos con lo que hagamos o dejemos de hacer hoy?

Los franceses todavía están a tiempo de no cometer los mismos errores que los estadounidenses. Están a tiempo de no sumar a su dolor todavía más sufrimiento y desgracias. ¿De qué dependerá? De la inteligencia con la que atiendan la crisis que sufren por el agravio sangriento y abusivo del que fueron objeto.

Francia logra superar los episodios vergonzantes de su propio pasado rescatando y construyendo sobre la cara digna de su historia, esa que va de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano hasta Jean-Paul Sartre en su crítica contra la brutalidad colonial en Argelia; los franceses logran enmendar un camino sacándolo de la obscuridad –aún antes a emprenderlo- superando la carencia de visión que produce el dolor y la indignación: tal y como lo hicieron los españoles en 2004, más tarde del atentado en Atocha, retirando tropas del Medio Oriente y Asia Inner e impulsando el diálogo de civilizaciones.

A diferencia de pequeñas naciones cuyo sufrimiento está olvidado en el desamparo y la indiferencia (como Palestina o Líbano, agredido además por los mismos infames y al mismo tiempo), más allá de la ira y la amargura, Francia tiene la fuerza y los recursos para encontrar y lograr justicia como es debido: con inteligencia y mesura, con legalidad severa y humanidad.

En tanto víctimas, los franceses no logran ni deben colocarse al mismo nivel de sus verdugos.

fernando.montiel.t@gmail.com